Blog-Cómo empezar a gastar responsablemente

¿Cómo puedo empezar a gastar responsablemente?

No se trata de recortar todos tus gastos.

Se trata de no gastar tu dinero en cosas que no te importan.

Al último que me dijo que para controlar mis gastos tenía que dejar de tomar cafés, lo mandé a la mierda. Tal que así.

No voy a entrar a discutir aquí si el café es bueno o malo para la salud.

Lo que si voy a decirte es que el sabor del café, el ritual de tomármelo,  mirar los posos en el fondo, todo esto, me da felicidad.

Y es que un buen presupuesto personal debe estar alineado con tus valores personales.

Y sobre todo, debe hacerte feliz. 

¿De qué sirve hacerte un presupuesto tan ajustado que no te permite hacer lo que te gusta?

 

El secreto está en el equilibrio. 

Ni ser la reina del despilfarro ni la tacaña del puño cerrao.

La gran mayoría, cuando nos ponemos a recortar gastos, lo hacemos al estilo «explorador de la jungla»:

Machete en mano y cortando gastos a diestro y siniestro, sin piedad alguna.

Zasca, zasca!

Y es que nos gustan mucho los extremos: pasamos de 0 a 100 en 1 microsegundo.

(Luego, de 100 a 0, también rapidísimo).

Lo ideal es recortar gastos de manera responsable y coherente.

¿Coherente con qué? 

Pues con tus valores, con lo que a ti te hace feliz.

No se trata de eliminar todo lo que «no necesitas» y quedarte en el sofá de casa hasta que las uñas de los pies toquen la pared. 

Se trata de encontrar el balance perfecto entre tus ingresos, tus gastos y tus ahorros.

Tu presupuesto debe incluir gastos que te hagan feliz.

Si este mes el dinero no te da para 2 vinitos con las chicas, pues sales igual y te tomas solo 1.

Pero es importantísimo que tu presupuesto esté alineado con lo que tú valoras.

¿Y por dónde puedes empezar?

Compra responsablemente.

1. HAZ UNA LISTA DE COMPRAS: escribe en un papel (o en formato digital) todas las compras que has realizado en el último mes.

2. HAZ 2 PREGUNTAS PARA CADA COMPRA : ¿Necesito esto? Y ¿Tiene valor para mi? (incluye a toda la familia, si es tu caso).

Una a una, coge cada compra y responde a estas 2 preguntas con un «Si» o un «No».

3. DEJA DE COMPRAR… todo lo que NO necesitas y NO tiene valor para ti.

4. INTENTA REDUCIR EL IMPORTE… de todas las demás

Si con todo lo anterior, aún necesitar ajustar más tus gastos, pues toca eliminar algún gasto de los que NO necesitamos y Sí nos hacen felices.

Quédate con los que más se acerquen a tus valores personales.

¡Pero no los elimines todos!

Y recuerda:

No se trata de dejar de gastar.

Sino dejar de gastar tu dinero en cosas que no te importan.

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